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¿Qué es una estrategia digital?

A lo largo de mi trayectoria profesional me he encontrado diversas situaciones en las que, habiendo dinero de por medio, se llevaban a cabo acciones sin un patrón u objetivo común, algo que cualquier estrategia digital bien planteada solucionaría.

Mejor una solución aproximada a un problema correcto que una solución correcta a un problema aproximado - John Tukey.

Muchas estrategias fallan debido a que no tienen un objetivo claro y conciso definido. Si no sabemos qué es lo que queremos conseguir, ¿cómo vamos a trabajar en la línea adecuada?

2.1 - Proceso para definir una estrategia digital

Para facilitar la interpretación de este punto determinemos que el objetivo de una estrategia digital sea la solución de un problema.

El proceso para definir correctamente nuestra estrategia pasará por operativizar el problema al que nos estamos enfrentando. Para ello debemos seguir una serie de pasos:

  1. Identificar y conocer al detalle el problema.
  2. Determinar el enfoque que queremos hacer (a nivel lógico).
  3. Determinar las acciones que llevaremos a cabo para solucionar el problema.
  4. Concretar las métricas que nos ayudarán a medir el rendimiento de las acciones.
  5. Identificar las herramientas necesarias para la ejecucuón de la estrategia.

Un fallo muy común es no ser concreto en las necesidades; si fallamos en el enfoque y en los requisitos, nuestra estrategia está abocada al fracaso antes incluso de comenzar su ejecución.

2.1.1 - Identificando el objetivo

Antes de comenzar a trabajar en un proyecto digital tenemos que tener presente cuál es nuestro objetivo principal. Puede estar alineado con los objetivos generales de la empresa o ser específico de nuestro departamento.

A partir de ahí tenemos que definir una estrategia que nos ayude a alcanzarlo. Si no tenemos objetivo, nuestra estrategia estará descabezada; como se suele decir, no se puede comenzar la casa por el tejado.

Conociendo a dónde queremos llegar podremos determinar el enfoque o enfoques lógicos que podemos aplicar. Cada enfoque o aproximación para solucionar el problema se traducirá en una o varias tácticas. No debemos contar únicamente con datos cuantitativos, hablar con las diferentes unidades de negocio implicadas en nuestra operativa nos aportará un gran valor; en definitiva, contaremos con un gran aporte cualitativo.

2.1.2 - Definiendo las tácticas

Ya tenemos claro lo que queremos y cómo podemos conseguirlo. Es el momento de traducir todas esas ideas en acciones concretas. Las llamaremos tácticas.

Una estrategia estará compuesta por diferentes tácticas, complementarias o independientes entre sí pero con un objetivo común, el mismo que la estrategia. Es posible que las diversas tácticas sean incluso implementadas por diferentes equipos dentro de la empresa por lo que nuevamente se hace indispensable tener siempre presente la estrategia para que ejerza como ‘pegamento’ de todas ellas.

En este punto es crítico conocer los requisitos con los que contamos y un conocimiento avanzado de las tecnologías que podemos utilizar.

2.1.3 - Definiendo las métricas de rendimiento (KPIs)

El término KPI (Key Performance Indicator) es la métrica (o métricas) que nos van a permitir conocer el rendimiento de nuestras tácticas y por tanto de nuestra estrategia.

Cada táctica implementada debe ser medida a través de una o varias métricas. Una de ellas debe ser la principal (KPI), la cual nos permitirá conocer la evolución de la misma.

Independientemente de los KPIs que hayamos definido en nuestras tácticas, tenemos que tener otros asociados a nuestra estrategia; estos últimos serán los que determinarán si hemos alcanzado nuestro objetivo o no.

2.2 - Ejecutando la estrategia

Tan importante es definir la estrategia digital como su ejecución. No podemos caer en el error de que pasen los meses sin obtener un resultado medible. Mi recomendación es utilizar una metodología de desarrollo ágil que nos permita avanzar nuestra estrategia de forma óptima.

La principal característica de esta metodología es que se comienza con un planteamiento inicial básico elaborado en uno o dos días y a partir de ahí se va optimizando de forma iterativa con pequeñas mejoras. Comenzamos con una solución inicial básica y vamos aportando valor a lo misma, de forma que siempre se trabaja y se va mejorando el producto.

2.3 - El retorno del conocimiento

Cada táctica debe generar una serie de conocimiento que nos ayudará a determinar si la estrategia que planteamos inicialmente tiene sentido y si está progresando adecuadamente. Si no generamos información o no sabemos cómo medirla, la táctica no será efectiva.

El proceso de análisis tiene que ser vivo y contínuo. Si no somos capaces de medir en tiempo real o al menos cada poco tiempo, podemos encontrarnos con que, tras haber trabajado durante semanas, el planteamiento de la táctica es erróneo o que los KPIs que habíamos definido no nos aportan la información que necesitábamos.

2.4 - Analista de datos

Toda estrategia tiene que tener un estratega al frente. En nuestro caso será un analista de datos cuya misión es recopilar y analizar la información para adquirir conocimientos que poner en práctica dentro de la empresa.

  • Tiene que ser capaz de transformar la información obtenida en acciones claras y facilmente medibles.
  • Tiene que conocer el negocio y la tecnología con la que se trabaja.
  • Tiene que saber innovar y estar al día de las novedades relacionadas con su ecosistema de trabajo.

A modo de resumen, si nuestro enfoque es aporta valor a los datos tenemos que contar con una gran capacidad analítica, conocimiento de la infraestructura y tecnologías y una visión global del negocio.


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Dan Abramov

Escrito por Emirodgar.